miércoles, octubre 18, 2006

Reflexiones Sanfernandinas: Hoy Juega Tigre


Sábado a la tarde, vengo viajando en el tren con destino a Victoria con el walkman puesto. Mala suerte, me tocó el furgón, pero no me hago problema, me siento en el piso. Justo en frente, un nene de alrededor de 5 años con una camiseta de Tigre me hace morisquetas agarrado de la mano de su papá. Le respondo sacándole la lengua y frunciendo el seño. Me mira enojado. El papá observa la escena y se sonríe.
Me saco los auriculares y le pregunto al nene: “¿Contra quién jugamos hoy?”, lo mira al papá desconcertado y él me responde: “Morón”, a lo que su hijo corea con una mano en el aire: “Tigre y Morón, un solo corazón”. El hombre agrega: “a las 4”. Asiento con la cabeza, satisfecha y me vuelvo a poner los auriculares.
Ya cuando bajamos del tren, caminamos por la misma calle por donde pasa un micro lleno de hinchas de Tigre que –imagino- vienen de Virreyes. El chiquitito se pone a saltar y cantar. Dentro del micro suena un bombo y alguna corneta. Doblan la esquina y enfilan para la cancha, a pocas cuadras de mi casa.
Paro en un almacén para comprar cigarrillos y la señora que lo atiende le dice a un cliente: “Sí, hoy se llena de hinchas la calle, hay que tener cuidado...” me mira molesta por la interrupción y pregunta qué voy a llevar. El hombre apoyado en el mostrador se ríe. “Nah, con Morón no pasa nada, es prácticamente un amistoso. El problema era con Chaca... Bueno, ahora con Platense”. Le retruco el comentario preguntándole contra quién habían jugado la noche que se agarraron a tiros con la policía, justo en la puerta de mi casa. Se pone serio y me confiesa que no se acuerda. “El tema es que ahora Tigre lleva mucha gente. Si llega a subir, no se va a poder andar por la Guido Spano” agrega haciendo un ademán con la mano. “Que pena...”le digo levantando las cejas, “en esa calle vivo yo”, el hombre se ríe; pago y me voy.
Cuando llego a mi casa, encuentro a mi viejo y mi primo instalados para ver el partido. Les pregunto por qué no van a la cancha y me dicen: “Porque lo pasan por la tele...”
Unas horas mas tarde me dispongo a volver a salir. Cuando ven que me estoy preparando me advierten que está terminando el partido y que mejor me tome un remís, porque están saliendo todos los hinchas de la cancha. “Nah, Tigre y Morón, un solo corazón” les recito medio en chiste y medio en serio. “Sí, pero el problema son los hinchas de Tigre...”aclara mi viejo.
De todos modos elijo caminar. Las manos ancladas en los bolsillos del pantalón, veo pasar mucha gente que viene de la cancha, hasta el momento inofensivos. Doblo la esquina y diviso un grupito de unos 6 o 7 chicos de mi edad, por lo menos en apariencia amenazador. Malas noticias, porque como siempre, llevo la mochila a cuestas, con el disc-man, el celular, la libreta de la facultad, el documento... “Si me la roban, me arruinan”, pensé.
Nos separa una distancia de menos de una cuadra. Uno le pega un manotazo al más chico y lo insulta. Él se ríe y sigue caminando más adelante. Me pregunto si debo cruzar la calle enseguida o esperar a llegar a la esquina y pasar desapercibida, ya no puedo darme vuelta y volver por donde vine. Imagino que si me quieren robar la mochila, por más que me cruce de vereda, grite y patalee, me la van a robar igual. Mantengo mi cara de Póker y sigo la marcha. Estaciona un auto a unos metros más adelante. Suspiro aliviada, pero después se baja una persona, entra en su domicilio y el auto se va.
Ahora hay pocos metros entre nosotros. El más alto de los chicos, -con una gorra de Tigre un poco gastada- que parece ser el líder, me mira y me hace un gesto con la cabeza. Calculo la distancia: 4 metros, 3 metros, 2 y medio, uno...
“¿Cómo salimos?”le grito al de la gorrita. Se sorprende, me mira y justo cuando pasa al lado mío dice “Ganamo'”. Ahora están detrás de mí. “Uno-cero, morocha”dice otro, a lo que le respondo, “gracias” y me río nerviosa. Llegando casi a la esquina, acelerando el paso escucho que dicen entre risotadas:“Yo sabía que eras de Tigre,eh?”.
“San Fernando, una ciudad con alma de pueblo”leía el slogan municipal chorreando demagogia y populismo... o eso pensaba yo. Hacía referencia al 200 aniversario del partido, el año pasado. Ahora en cambio, creo que es un slogan muy acertado.

0 comentarios: